Investigadores de la Universidad Northwestern en Estados Unidos han logrado un avance significativo hacia la creación de una 'farmacia viviente' implantable. Este dispositivo, que utiliza células diseñadas para producir medicamentos de manera continua, ha demostrado ser capaz de mantener vivas las células productoras y administrar de forma estable varios fármacos en un modelo animal pequeño.
El implante, que tiene un tamaño similar al de un palillo de goma doblado, está diseñado para instalarse bajo la piel y alojar un pequeño 'tejido industrial' de células que fabriquen fármacos de forma sostenida. El propio implante genera oxígeno para evitar que esas células mueran, lo que ha sido una de las mayores barreras para las terapias celulares encapsuladas.
El sistema logró producir varios fármacos a la vez, incluyendo un anticuerpo anti-VIH, un péptido utilizado en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y leptina, una hormona relacionada con el apetito y el metabolismo. En los animales implantados, el equipo observó que el sistema mantuvo niveles sostenidos de las tres moléculas durante 30 días.
La producción de oxígeno directamente dentro del implante permite alcanzar densidades celulares mucho mayores en menos espacio y sostener la producción de terapias biológicas durante semanas. Al final del período de prueba, alrededor del 65% de las células seguían viables en los dispositivos oxigenados, frente a cerca del 20% en otros sistemas.
El implante es inalámbrico, incorpora una batería y puede comunicarse con dispositivos externos, lo cual abre la puerta a un control más preciso de la liberación terapéutica. El siguiente paso será probar la tecnología en más modelos animales y explorar usos concretos, entre ellos terapias basadas en células pancreáticas trasplantadas.




