El abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo alerta sobre las amonestaciones por escrito en el trabajo. Muchas empresas las utilizan como antecedente para justificar un despido. Estas advertencias pueden parecer menores, pero pueden tener consecuencias graves si no se recurren. El experto aconseja a los trabajadores que no las tomen a la ligera.

¿Qué son las amonestaciones por escrito?

Las amonestaciones por escrito son una práctica relativamente frecuente en algunas empresas. Se trata de advertencias que no conllevan una sanción económica inmediata ni una suspensión de empleo y sueldo, pero que dejan constancia de un supuesto incumplimiento del trabajador. A simple vista, pueden parecer una reprimenda menor, pero el abogado insiste en que el empleado no debe confiarse.

El peligro de no recurrir las amonestaciones

El problema aparece cuando el trabajador recibe esa advertencia, la asume como algo sin importancia y no la impugna. Ahí es donde esa hoja puede convertirse en una pieza relevante dentro de un futuro conflicto. Según la ley y los tribunales, una sanción de este tipo que no se recurra significa que es correcta y que el trabajador está de acuerdo. Esto puede tener consecuencias serias ante un juez.

La importancia de recurrir las amonestaciones

El abogado recomienda a los trabajadores que recurran las amonestaciones si no están de acuerdo con ellas. Esto es especialmente importante para proteger la posición del trabajador a medio y largo plazo dentro de la empresa. Las amonestaciones pueden afectar a algo más profundo que una discusión puntual con la dirección, como el expediente profesional dentro de la empresa.