Pakistán ha confirmado que será el anfitrión de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en los próximos días, mientras la tensión en la región sigue aumentando con el despliegue de miles de marines estadounidenses en Oriente Próximo. El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, anunció en televisión que su país está dispuesto a facilitar un diálogo constructivo que conduzca a una solución integral y duradera.

La declaración de Dar se produjo después de una reunión en Islamabad con los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, Egipto y Arabia Saudí, un grupo que busca reactivar una vía política para resolver el conflicto. Según Reuters, las conversaciones iniciales se han centrado en encontrar una solución diplomática para reabrir el Estrecho de Ormuz. Dar no especificó si las negociaciones serían directas o a través de intermediarios.

La reacción de Irán fue rápida y reflejó el clima de desconfianza. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Qalibaf, rechazó la iniciativa, calificándola de tapadera para una eventual intervención terrestre estadounidense. "El enemigo anuncia negociaciones mientras prepara en secreto una invasión", escribió en Telegram.

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en una entrevista al Financial Times que las negociaciones indirectas entre EEUU e Irán, facilitadas por emisarios paquistaníes, continuaban y mostraban avances positivos. Aunque se negó a ofrecer detalles específicos sobre un posible acuerdo de alto el fuego para reabrir Ormuz en los próximos días.