La Tierra ha alcanzado su límite de sostenibilidad debido al crecimiento demográfico y el consumo de recursos. Un estudio publicado en Environmental Research Letters revela que la población humana ya supera la capacidad de carga sostenible del planeta. La presión sobre el clima, la biodiversidad y la seguridad alimentaria es cada vez mayor.

La relación entre población y crecimiento se quebró en la década de 1950

El estudio, liderado por la Universidad de Flinders en Australia, analizó registros globales de población durante más de dos siglos. Los investigadores descubrieron que la relación entre el crecimiento demográfico y la población se quebró en la década de 1950. A partir de 1962, la tasa de crecimiento comenzó a disminuir consistentemente a medida que aumentaba la población.

El inicio de la fase negativa y sus consecuencias

Los especialistas identificaron el inicio de una 'fase negativa' ocho años antes de que se produjera un déficit global de biocapacidad en 1970. Esto sugiere que la presión humana sobre el sistema terrestre ha sido acumulándose durante mucho tiempo. El problema no se limita al tamaño de la población global, sino también a la forma en que los individuos demandan recursos y capacidad de absorción de la biosfera.

Indicadores de la presión humana sobre la Tierra

El estudio relaciona la fase negativa con la anomalía de temperatura global, la huella ecológica y las emisiones totales. Estos indicadores muestran que el inconveniente no es solo cuánto consume cada persona, sino cuántos individuos están demandando simultáneamente recursos y capacidad de absorción de la biosfera. El modelo Ricker ajustado a la fase negativa estima que la población mundial podría alcanzar entre 11,7 y 12,4 mil millones de personas entre 2067 y 2076.