El sector inmobiliario español muestra signos de desaceleración en el crecimiento del precio de la vivienda, según el informe de la tasadora Tinsa. La guerra en Oriente Próximo y su impacto en la inflación y los tipos de interés pueden influir en la demanda residencial. La incertidumbre económica y el mayor coste hipotecario podrían enfriar el mercado.
Impacto de la guerra en la economía
La tasadora destaca que la guerra en Oriente Próximo, que comenzó en marzo, ha impactado en el nivel general de precios y en el coste del dinero. A pesar de que el empleo ha seguido mostrando resistencia, se espera que la guerra influya en la tasa de inflación y en los tipos de interés de referencia. Esto podría tener un impacto en la demanda residencial.
Dificultades de acceso a la vivienda
La tasa de esfuerzo de compra a nivel nacional se sitúa en el 34%, con una tendencia al alza debido al crecimiento del precio de la vivienda por encima de la inflación y la estabilización de los tipos. En los principales polos de empleo y focos turísticos, la dificultad de acceso a la vivienda alcanza niveles críticos, llegando en algunos casos a superar el 50% de la renta disponible del hogar medio.
Crecimiento del valor de la vivienda
Según los datos de Tinsa, en el primer trimestre de 2026, el valor mediano de la vivienda terminada aumentó un en cifras interanual y un frente al trimestre anterior. El crecimiento es generalizado en todo el territorio, con tasas de variación especialmente en las principales ciudades y focos turísticos.





