El caso Kitchen, una investigación que comenzó en 2018 y se cerró abruptamente en julio de 2021, ha dejado varios cabos sueltos. La operación, liderada por el juez Manuel García Castellón, buscaba esclarecer la participación de políticos y funcionarios en un presunto espionaje a la familia Bárcenas. Sin embargo, varias incógnitas permanecen sin respuesta.

El caso del falso cura que asaltó la casa de Bárcenas

El asalto a la casa de los Bárcenas por un hombre armado y disfrazado de cura es uno de los episodios más significativos del caso Kitchen. Enrique Olivares García, un individuo con problemas de salud mental, llevó a cabo el asalto. La Fiscalía y los investigadores se preguntan si actuó solo o bajo órdenes de alguien. Olivares falleció en enero de 2022, sin que se esclareciera su participación en la operación.

El espionaje en la cárcel

El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, denunció que fue objeto de espionaje en la cárcel. Un presunto espía, que se hizo pasar por un recluso dominicano, se infiltró en su módulo y tomó notas sobre sus movimientos. Bárcenas apuntó al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como responsable del espionaje. La vicepresidenta del Gobierno de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, dependía del CNI.

La participación del CNI en el espionaje

La defensa de Francisco Martínez, ex número dos de Interior, solicitó la desclasificación de grabaciones realizadas por cámaras ocultas en el exterior del chalé de Bárcenas en Baqueira Beret. Las imágenes fueron remitidas al Ministerio del Interior en agosto de 2013. Martínez afirmó que el CNI participó en el espionaje y que su contacto en el servicio de Inteligencia era el director, Félix Sanz Roldán.