El hijo del ex tesorero del PP, Willy Bárcenas, declaró ante el juez que el intento de secuestro en su casa en 2013 por un hombre armado y disfrazado de cura no fue un hecho aislado. 'La lógica me dice que tuvo que haber alguien detrás', afirmó. El falso cura, Enrique Olivares García, retuvo a la mujer de Bárcenas, su hijo y una trabajadora del hogar, exigiendo 'los pendrives' y la información relativa al proceso del ex tesorero.

El asalto, un acto demasiado orquestado

Bárcenas relató que el falso cura conocía detalles de su vida y mencionó que su madre era una persona religiosa, por lo que se vistió de sacerdote. 'Estaba todo demasiado orquestado, planeado, con demasiados detalles', explicó. El hijo de Bárcenas también señaló que creía que el chófer infiltrado en la familia, Sergio Ríos, tenía conocimiento del asalto.

La participación de Sergio Ríos en el asalto

Bárcenas describió cómo, después de conseguir liberarse de las bridas y forcejear con el falso cura, apareció Sergio Ríos. 'Una cosa bastante rara (...) Me acuerdo de su cara al doblar el pasillo. La cara como de susto, no sé. Cara como de 'esto ha salido mal'', manifestó. Enrique Olivares fue condenado a 22 años de prisión y falleció en 2022.

La Operación Kitchen, un caso sin resolver

Aún no se ha esclarecido cómo participó Olivares en la Operación Kitchen, si actuó por su cuenta o siguiendo órdenes de algún 'servicio de la seguridad del Estado'. El comisario Enrique García Castaño negó que la actuación de Olivares fuera obra de la Policía. 'En 40 años de encargos jamás se me habría ocurrido hacer algo propio de 'una película de Alfredo Landa'', afirmó.