El vapeo entre adolescentes se ha convertido en un problema de salud pública en España y otros países. Según la Encuesta Sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) del Ministerio de Sanidad, la mitad de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha consumido cigarrillos electrónicos alguna vez. Expertos alertan sobre las consecuencias para la salud, como daños pulmonares y adicción.
El vapeo adolescente: un problema en aumento
El consumo de cigarrillos electrónicos entre jóvenes es un problema creciente en España y otros países. La Encuesta Sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) del Ministerio de Sanidad revela que el 49,5% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha consumido cigarrillos electrónicos alguna vez. Esto supone un ligero descenso de 5,1 puntos en 2025 respecto a 2023, pero la tendencia general es ascendente desde 2014.
Daniel Martín, un joven creador de contenido, comparte su experiencia con el vapeo. Comenzó a vapear a los 13 o 14 años y se enganchó a la nicotina. Ahora sufre de un edema pulmonar y advierte a otros jóvenes sobre los peligros del vapeo. Su testimonio es un ejemplo de los riesgos asociados con el consumo de cigarrillos electrónicos.
Consecuencias para la salud
La exposición temprana a la nicotina puede alterar el desarrollo del cerebro, afectando a la atención, la memoria y el control de impulsos. También puede generar adicción y otras sustancias potencialmente tóxicas que pueden producir inflamación pulmonar. El profesor José Luis González Larriba, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos, destaca que la adolescencia es una etapa clave de maduración pulmonar, cerebral y cardiovascular.





