El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió que la crisis en los mercados de energía derivada de la guerra en Oriente Próximo será "mucho peor" en abril que en marzo. La ausencia de actividad en Ormuz provocará un impacto significativo en la inflación y el crecimiento económico.

Impacto en los mercados energéticos

Birol explicó que, aunque en marzo los cargamentos de petróleo, gas natural licuado y otros productos siguieron llegando a los puertos, "en abril no hay nada". Esto provocará una pérdida de petróleo en abril que "será el doble que la de marzo", lo que se reflejará en la inflación y frenará el crecimiento económico en muchos países.

La crisis del petróleo de 1973 y 1979 provocó una recesión global en muchos países, con una pérdida de aproximadamente 5 millones de barriles diarios. Actualmente, se están perdiendo 12 millones de barriles diarios, "lo que equivale a más de dos crisis petroleras juntas". Esto tendrá un impacto significativo en la economía global.

Consecuencias económicas

La escasez de combustible para aviones y diésel está afectando a Asia y pronto afectará a Europa. La AIE vigila la situación del mercado a diario para analizar si es necesario una nueva intervención. "Si consideramos que existe una necesidad, ya sea de crudo o de productos refinados, podríamos intervenir", aseguró Birol.

Posibles soluciones

La AIE anunció la liberación de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de sus miembros, pero Birol insistió en que una intervención de la AIE "solo ayuda a mitigar el dolor". La cura es desbloquear el estrecho de Ormuz. "Simplemente estamos ayudando a mitigar el dolor y a ganar algo de tiempo, pero no digo que esta sea la solución definitiva".