En medio de la creciente incertidumbre en Oriente Medio, China ha presentado un plan de paz elaborado con Pakistán para intentar frenar la escalada del conflicto en Irán. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, se reunió con su homólogo paquistaní, Ishaq Dar, en Pekín para discutir la iniciativa.
La propuesta de paz de China
La propuesta de cinco puntos presentada por China busca impulsar el diálogo entre las partes en conflicto, insta al alto el fuego inmediato y exige la protección de rutas marítimas estratégicas como el Estrecho de Ormuz. Aunque China no asumirá un papel de garante ni enviará tropas, su intervención tiene como objetivo crear un entorno propicio para la negociación.
La presencia de Pakistán en esta iniciativa no es casual, ya que comparte una frontera de casi un millar de kilómetros con Irán y tiene intereses estratégicos en la región. El presidente paquistaní, Shehbaz Sharif, ha estado en comunicación regular con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con el líder iraní, Masoud Pezeshkian.
Intereses de China en la región
China tiene varios motivos para interesarse en la pacificación de la región. Aunque su transición hacia las energías verdes y sus reservas de crudo le aseguran una cierta estabilidad energética a corto plazo, un conflicto prolongado podría afectar negativamente su comercio internacional. La guerra en Irán podría trabar las exportaciones chinas y afectar su crecimiento económico, que se espera sea el más bajo en décadas.





