La líder opositora venezolana María Corina Machado se enfrenta a un desafío en Washington, donde busca apoyo para su causa mientras se debate entre la estabilidad en Venezuela y una transición democrática. Recientemente, Machado se reunió con altos funcionarios de la Casa Blanca y senadores estadounidenses.

La líder opositora en el exilio

Machado, que lleva varios meses haciendo lobby en Estados Unidos, se dio un baño de masas ante centenares de personas en Houston, en una influyente conferencia mundial sobre la industria energética. Su prioridad es volver a Venezuela cuanto antes y presionar para convocar unas nuevas elecciones.

La Casa Blanca y la estabilidad en Venezuela

Sin embargo, la Casa Blanca parece priorizar la estabilidad en Venezuela, y el presidente Donald Trump le pidió paciencia y le aconsejó que no volviese por ahora, según reveló The New York Times. La administración estadounidense también ha legitimado a Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela.

La advertencia desde Caracas

Delcy Rodríguez advirtió que si Machado vuelve a Venezuela, "tendrá que responder ante Venezuela" por haber alentado la intervención estadounidense que puso fin al Gobierno de Nicolás Maduro. Esta advertencia se suma a la cautela en Washington.

La lucha por la transición democrática

Machado conserva aliados en el Congreso y apoyos dentro del propio entorno de Trump, pero su prioridad es impulsar una transición democrática en Venezuela. La líder opositora ha tenido reuniones con 17 senadores, 27 miembros del Congreso y diplomáticos de 51 países.