La guerra entre Pakistán y Afganistán ha entrado en su quinta semana con un nuevo ataque paquistaní en la provincia afgana de Kunar, dejando al menos un civil muerto y 16 heridos. El conflicto armado se intensificó después de que Pakistán declarara la 'guerra abierta' el pasado 26 de febrero.

Detalles del conflicto

El gobierno talibán de Afganistán informó que al menos 639 de sus ciudadanos han muerto y otros 554 han resultado heridos en ataques paquistaníes. Sin embargo, Pakistán ha negado reiteradamente la muerte de civiles afganos y solo reconoce haber matado a 684 combatientes entre talibanes y miembros del Tehrik-i-Taliban Pakistán (TTP).

La misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) ha verificado la muerte de al menos 219 civiles en Afganistán y más de 200 han resultado heridos desde el comienzo de las hostilidades. El relator especial de Naciones Unidas para Afganistán, Richard Bennett, instó a los gobiernos de Afganistán y Pakistán a acordar un alto el fuego de carácter permanente.

Reacciones internacionales

La comunidad internacional ha condenado los ataques paquistaníes y ha expresado su preocupación por la escalada bélica en la región. La Unión Europea y las potencias regionales han redoblado la presión sobre Islamabad para evitar una guerra abierta en el sur de Asia.

Tregua y denuncias cruzadas

La tregua de cinco días pactada por ambas partes expiró la medianoche del lunes, poniendo fin a una pausa temporal que fue posible gracias a la mediación de Arabia Saudí, Catar y Turquía. Portavoces talibanes denunciaron fuego intermitente de morteros desde territorio paquistaní durante las últimas 72 horas.