La carrera espacial hacia la Luna está a punto de comenzar de nuevo, pero esta vez en un contexto geopolítico marcado por la incertidumbre y la competencia entre Estados Unidos y China. El presidente Kennedy había anunciado en 1961 su plan para enviar humanos a la Luna, lo que desencadenó una carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
El contexto histórico de la carrera espacial
La Unión Soviética lanzó el satélite Sputnik en 1957, lo que provocó una respuesta de Estados Unidos y comenzó una competencia para demostrar superioridad tecnológica y militar. En 1961, John F. Kennedy pronunció un discurso prometiendo enviar un hombre a la Luna en menos de diez años. La inversión en la carrera espacial fue masiva, con un costo estimado de entre 150.000 y 300.000 millones de dólares actuales.
La primera carrera a la Luna movilizó a la sociedad y contó con el respaldo de la clase política y económica. Sin embargo, después del primer alunizaje, el interés por el espacio comenzó a disminuir. Ahora, medio siglo más tarde, la carrera espacial se está reactivando con un objetivo más ambicioso: establecer colonias humanas permanentes en la Luna y posibles plataformas para viajar a Marte.
La nueva carrera espacial en un mundo complejo
La pugna actual es entre Estados Unidos y China, con sus respectivos aliados políticos y empresariales. China tiene un plan a largo plazo para colonizar el espacio y crear un centro de investigación en la Luna antes de 2030. En Estados Unidos, el programa Artemis se lanzó en 2017 con el objetivo de enviar astronautas a la Luna.





