El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acudió este miércoles a una audiencia del Tribunal Supremo para discutir el caso sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento, un tema que podría redefinir quién es considerado ciudadano estadounidense. La presencia de Trump se interpreta como un intento de influir en la decisión de los jueces.

El caso que podría cambiar la esencia de la nación

El caso se centra en la legalidad de una orden presidencial que busca eliminar la ciudadanía automática por nacimiento para los hijos de inmigrantes indocumentados y visitantes temporales. La orden, firmada por Trump el primer día de su presidencia, nunca ha estado vigente debido a la oposición de varios tribunales inferiores. El Tribunal Supremo, con una supermayoría conservadora, analizará si la 14ª enmienda constitucional permite la ciudadanía por derecho de nacimiento.

La relación de Trump con la justicia

La asistencia de Trump a la audiencia es un hecho sin precedentes en la historia democrática de Estados Unidos. El presidente ha expresado desconfianza hacia los magistrados conservadores que votaron en contra de sus decisiones, llamándolos 'imbéciles' y 'perros falderos de los republicanos moderados y de la izquierda radical'. Esta actitud ha generado preocupación sobre su concepto de la justicia.

La 14ª enmienda constitucional en debate

La 14ª enmienda, aprobada en 1868, establece que 'todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de los Estados Unidos y del estado en el que residen'. La frase 'sujeta a jurisdicción' es clave para los magistrados, quienes han interpretado de forma amplia este concepto durante más de 150 años. La Casa Blanca insiste en que los tribunales inferiores se basan en una interpretación errónea de la enmienda.