El barrio de Lavapiés se encuentra en el ojo del huracán debido a la creciente gentrificación y presión inmobiliaria. Recientemente, una protesta tuvo lugar en la plaza de Lavapiés en apoyo a Serigne Mbaye, exdiputado de Podemos y activista antirracista, detenido por resistencia a la autoridad. La Policía Nacional lo trasladó a la comisaría junto a otras seis personas.

La lucha contra la gentrificación y la presión inmobiliaria

La detención de Serigne Mbaye ha vuelto a remover la indignación en el barrio, donde los vecinos han acusado a las autoridades de una hipervigilancia. La plataforma Lavapiés al Límite, que agrupa a 60 colectivos o entidades vecinales, busca cambiar el foco y situarlo sobre otros problemas cotidianos. Consideran que la presencia policial en la zona es excesiva y desproporcionada.

La plataforma ha decidido ponerse manos a la obra y convocar a vecinos y medios de comunicación para presentar su estrategia. Un calendario de manifestaciones temáticas para todo el año ha sido programado, con el objetivo de protestar en la calle por cada una de las preocupaciones que perciben en Lavapiés. En febrero, iniciaron un recorrido desde el Casino de la Reina con unas mil personas advirtiendo de su gran problema diario: el precio de la vivienda.

El encarecimiento de la vivienda y la turistificación

Los vecinos señalaron un viraje en el modelo de barrio que abría paso a la turistificación o la adquisición de pisos por parte de fondos y grandes rentistas para exprimir al máximo su valor. Las redadas policiales también fueron un tema destacado durante la manifestación. El 23 de octubre, el Casino de la Reina fue testigo de un altercado con la policía durante un partido de fútbol.