La llegada de la primavera implica cambios en nuestra dieta y en el uso que le damos a nuestros electrodomésticos. El frigorífico, en particular, requiere una revisión para asegurar su funcionamiento óptimo. Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe en España, destaca la evolución de los frigoríficos hacia una mayor eficiencia energética y la incorporación de tecnologías inteligentes.
La evolución de los frigoríficos
En los últimos años, los frigoríficos han experimentado una profunda transformación impulsada por la eficiencia energética, la mejora en la conservación de los alimentos y la incorporación de tecnologías basadas en conectividad y inteligencia artificial. Esto responde a un marco regulatorio más exigente en Europa, que busca reducir el impacto ambiental de los electrodomésticos.
La primavera es un momento ideal para revisar la organización interior del frigorífico y comprobar que la temperatura sigue siendo la adecuada. A medida que aumenta la presencia de frutas, verduras y platos más ligeros en nuestra dieta, es fundamental ajustar el electrodoméstico para asegurar su rendimiento óptimo.
Pequeños gestos para un uso eficiente
Pequenos gestos pueden marcar la diferencia en el uso diario del frigorífico. No sobrecargar el electrodoméstico, evitar abrirlo en exceso y organizar bien los alimentos para favorecer la circulación del aire son acciones sencillas que ayudan a mejorar su rendimiento.





