El giro militar de Japón ha generado una nueva ola de tensión con China. Tokio ha desplegado misiles de largo alcance en su territorio por primera vez, lo que Pekín ha denunciado como un ejemplo de 'neomilitarismo'. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, ha advertido que la comunidad internacional debe mantenerse en máxima alerta.

El despliegue de misiles

Las Fuerzas Terrestres de Autodefensa de Japón han incorporado dos nuevos sistemas de ataque a distancia, con misiles antibuque Tipo 25 y proyectiles planeadores hipersónicos. Estos sistemas permitirán a Japón atacar objetivos a gran distancia, incluso en la costa oriental de China. El Ministerio de Defensa japonés ha asegurado que esta iniciativa busca 'fortalecer las capacidades de disuasión y respuesta' en un momento de creciente inestabilidad.

La respuesta china

El Ministerio de Defensa chino ha advertido que el 'neomilitarismo japonés' se ha convertido en una amenaza real para la paz y la seguridad regionales. La directora de información de la Cancillería china, Mao Ning, ha denunciado que el despliegue de los misiles 'demuestra que la derecha japonesa está empujando la política de seguridad en una dirección expansionista'.

El contexto de la tensión

La relación diplomática entre Japón y China se encuentra en caída libre desde noviembre, después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sugiriese que un intento de China de apoderarse de Taiwán podría suponer una amenaza existencial para Japón. La tensión se ha agravado con incidentes como la irrupción de un miembro de las Fuerzas de Autodefensa japonesas en la Embajada china en Tokio.