El 2 de abril de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementó una política comercial agresiva que elevó los aranceles a un nivel no visto desde 1939. Esta medida, conocida como el 'Día de la Liberación', tenía como objetivo reducir el déficit comercial de Estados Unidos, pero un año después, los resultados han sido decepcionantes. La economía estadounidense ha experimentado un crecimiento más débil, y las familias han soportado el gasto de los aranceles.

Impacto en la economía estadounidense

La política comercial de Trump ha sido caótica y confusa, con una maraña de exenciones y tratos preferenciales que han hecho difícil comprender el mapa global de las tarifas. A pesar de recaudar unos 264.000 millones de dólares con las tarifas, Estados Unidos no ha logrado reducir el déficit comercial. La inversión extranjera directa en Estados Unidos ha disminuido, y el empleo se ha estancado.

Efectos en los consumidores y las empresas

Los consumidores y las empresas estadounidenses han asumido casi la totalidad del aumento de los aranceles a las importaciones. Un estudio de la Reserva Federal de Nueva York concluye que el 90% de los aranceles recae sobre los consumidores y las empresas del país. La Oficina Presupuestaria del Congreso estima que los exportadores extranjeros absorberán el 5% del costo, mientras que las empresas estadounidenses absorberán el 30% del aumento de los precios de importación.

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