Investigadores del MIT han desarrollado un implante 'vivo' que utiliza nervios sensoriales reconectados para revivir órganos paralizados. Este avance en biotecnología podría revolucionar el tratamiento de parálisis intestinal, disfunciones de la vejiga y otros fallos orgánicos.

Desarrollo de actuadores mioneurales

Un equipo científico ha logrado transformar el tejido muscular vivo en una máquina controlada por ordenador capaz de latir, apretar o tirar para sustituir funciones orgánicas perdidas. Los actuadores sintéticos tradicionales son pesados, requieren baterías y presentan graves problemas de biocompatibilidad en implantes médicos.

Superando la fatiga muscular

Para resolver el problema de la rápida fatiga muscular, investigadores del MIT crearon un actuador mioneural alterando la conexión nerviosa natural del tejido. Desconectaron el nervio motor original del músculo y lo reinervaron utilizando un nervio sensorial en su lugar. Esta modificación quirúrgica elimina el control voluntario del cerebro y prepara el tejido para recibir órdenes directas de un ordenador mediante impulsos eléctricos.

Mejoras en la eficiencia

El uso de fibras sensoriales homogeneiza el tamaño de los axones que conectan con las células del músculo. Esta nueva arquitectura celular permite un reclutamiento de fibras mucho más eficiente cuando se aplica la estimulación eléctrica. Como resultado, este músculo modificado demostró ser un que el tejido nativo en condiciones de uso continuo.