España se encuentra en un momento crucial en su transformación digital. La conectividad se ha convertido en una condición indispensable para la competitividad económica, la autonomía estratégica y el progreso social. En este contexto, la infraestructura de conectividad es determinante para el futuro del país.
La digitalización de sectores clave como la industria, la energía y la sanidad está redefiniendo la economía. Sin embargo, estos avances no son posibles sin redes capaces de soportar una demanda creciente de capacidad, velocidad, seguridad y eficiencia. Las redes son hoy una infraestructura crítica, tan esenciales como la energía o el transporte.
La estrategia de Nokia para el futuro digital
Nokia ha lanzado una nueva estrategia global para responder a este cambio de ciclo. La compañía apuesta por redes más inteligentes, eficientes y seguras, que evolucionen en paralelo al desarrollo de la inteligencia artificial. Para ello, ha simplificado su estructura en dos áreas: Infraestructura Móvil e Infraestructura de Red.
Esta reorganización refleja la realidad de que la conectividad ya no puede abordarse de forma fragmentada. Las redes móviles, fijas, ópticas, cloud y centros de datos forman parte de un mismo ecosistema. Solo una visión integrada permite construir infraestructuras preparadas para el futuro.
La apuesta por la inteligencia artificial
Nokia ha anunciado una inversión de para desarrollar redes preparadas para la IA. Esto incluye redes capaces de aprender, anticiparse a la demanda y optimizar su funcionamiento en tiempo real. La aplicación de IA a las redes permite:





