En un caso reciente, una trabajadora de baja laboral fue grabada por un detective contratado por una mutua colaboradora de la Seguridad Social mientras hacía ejercicio en un gimnasio. La mutua suspendió su prestación por considerarlo incompatible con su incapacidad temporal. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha dictado una sentencia firme que revoca esta decisión y obliga a la mutua a devolver las prestaciones suspendidas.
Abuso de poder de las mutuas
La trabajadora, Adriana, había sido operada del síndrome del túnel carpiano en agosto de 2022 y su médico le había recomendado realizar ejercicios de fortalecimiento. La mutua consideró que su actividad en el gimnasio era incompatible con su baja médica y suspendió su prestación. Sin embargo, el TSJC ha determinado que la actividad practicada por Adriana no requería exigencias físicas incompatibles con su diagnóstico.
El papel de los detectives en la detección de fraude
Las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social contratan detectives para seguir a trabajadores y detectar posibles fraudes. En este caso, el detective grabó a Adriana en el gimnasio mientras pedaleaba en una bicicleta estática. La mutua utilizó esta información para suspender su prestación. Sin embargo, el TSJC ha dictado que esta actividad no era incompatible con su recuperación.
La sentencia del TSJC
La sentencia del TSJC es firme y obliga a la mutua a devolver las prestaciones suspendidas. El tribunal ha determinado que la actividad practicada por Adriana era compatible con su baja médica y que no había cometido fraude. La mutua deberá pagar también las costas procesales.





