La mariposa monarca ha experimentado un aumento significativo en su población en México, con un crecimiento del 64% en la superficie ocupada en sus zonas de hibernación. Este incremento se debe a políticas de conservación más estrictas y a la colaboración entre comunidades locales, autoridades y organizaciones internacionales. La especie, considerada en riesgo, sigue amenazada por el cambio climático, los pesticidas y la pérdida de hábitat.
Conservación y colaboración
La mejora en la protección de los bosques dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca ha sido fundamental para este aumento. La tala ilegal ha caído de forma drástica en los últimos años, pasando de cientos de hectáreas afectadas a apenas 2,55 hectáreas entre 2024 y 2025. La colaboración entre México, Estados Unidos y Canadá ha sido clave para proteger a esta especie.
Condiciones climáticas favorables
El clima ha jugado un papel importante en este aumento. Condiciones más favorables durante la migración y la hibernación han permitido una mayor supervivencia. Sin embargo, la recuperación sigue siendo limitada, y la población actual está muy lejos de los niveles históricos. En 1995, la mariposa monarca ocupaba más de 18 hectáreas, mientras que actualmente ocupa menos de 3 hectáreas.
Desafíos y amenazas
El principal problema se encuentra fuera de México. En Estados Unidos, el uso intensivo de herbicidas ha reducido el algodoncillo, la planta esencial para la reproducción de la especie. La pérdida de hábitat sigue siendo una amenaza constante, especialmente por la expansión agrícola. A pesar de estos desafíos, el aumento del 64% marca un punto de inflexión en la conservación de la mariposa monarca.





