¿El tiempo cura todas las heridas? Esta creencia popular puede ser reconfortante, pero ¿qué tan cierta es? La psicóloga María Bernardo nos ofrece una visión más profunda sobre cómo el tiempo influye en nuestra sanación emocional y qué podemos hacer para aprovecharlo de manera efectiva.

La idea de que "el tiempo lo cura todo" es un dicho común que solemos usar para consolar a alguien que ha pasado por una experiencia dolorosa. Sin embargo, la realidad es más compleja. El tiempo puede ayudar a disminuir la intensidad emocional, pero no es una solución mágica que cure todas las heridas.

La distancia emocional: un paso hacia la sanación

La psicóloga María Bernardo explica que "el tiempo por sí solo no cura como si fuera un medicamento, lo que hace en la mayoría de los casos es crear distancia, es decir, bajar la intensidad emocional, la herida deja de estar 'abierta' y el cerebro deja de interpretar el hecho como una amenaza inmediata". Esta distancia emocional puede ser un paso importante hacia la sanación, ya que permite recuperar rutinas y pensar con más claridad.

Sin embargo, la sanación no es un proceso automático que ocurre solo con el paso del tiempo. Requiere esfuerzo activo, apoyo y recursos. Como advierte Bernardo, "que la emoción se vuelva menos intensa no significa que el tema esté resuelto". El tiempo puede ser un ingrediente más en el proceso de sanación, pero no es la clave.

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