Un trabajador de una empresa de recambios y repuestos para el automóvil fue despedido de manera procedente después de no acudir a su puesto de trabajo durante 17 días laborales tras recibir el alta médica. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó la sentencia que da la razón a la empresa.
El caso del trabajador que no volvió al trabajo
El empleado, que había trabajado en la empresa durante 15 años con un contrato indefinido, inició un proceso de baja laboral por enfermedad común el 4 de noviembre de 2024. El 14 de diciembre de ese mismo año, la mutua comunicó a la empresa que el trabajador había recibido el alta médica. Sin embargo, el trabajador no se presentó en su puesto de trabajo y la empresa intentó contactarlo sin éxito.
La empresa envió un burofax al trabajador el 31 de diciembre de 2024, concediéndole un plazo de 9 días para enviar alegaciones y pruebas. El trabajador respondió alegando que su baja laboral fue por depresión y que tuvo que cuidar a su madre, quien tenía un problema grave de salud. También explicó que su teléfono móvil se había estropeado y que no había podido ver los avisos de la empresa.
La respuesta de la empresa
La empresa analizó el escrito del trabajador y decidió que no aportaba documentación que justificara los 17 días de ausencia. Después de tramitar su baja, la empresa le entregó un finiquito de 1.200 euros, equivalente a su nómina del mes de diciembre.





