Agentes de movilidad del Ayuntamiento de Madrid han estado expuestos a gases potencialmente cancerígenos durante más de tres años sin medidas de protección adecuadas. Los sindicatos PROGRESA y CEM denuncian que la cúpula del área de Movilidad ocultó un informe clave de prevención de riesgos laborales.
Falta de Protección y Exposición a Gases Tóxicos
En mayo de 2022, el área de Movilidad adquirió opacímetros para medir emisiones contaminantes de vehículos. Sin embargo, un informe técnico de Madrid Salud advirtió de los riesgos asociados a esta actividad, incluyendo exposición a agentes cancerígenos y gases tóxicos. El documento recomendó medidas de protección inmediatas, como mascarillas FFP2 y guantes resistentes al calor.
Los sindicatos denuncian que el informe nunca fue trasladado a los trabajadores ni se implementaron las medidas recomendadas. La Subdirección General de Movilidad, encabezada por Virginia Torres Lirola, y la consejera técnica María Dolores Molero González, son responsables de ignorar las recomendaciones de prevención.
Consecuencias Graves para la Salud
La exposición continuada a gases de combustión podría tener consecuencias graves para la salud, incluyendo el desarrollo de cáncer o alteraciones celulares. Los representantes de los trabajadores advierten que no existe un registro de los agentes que realizaron estas mediciones ni se les ha ofrecido vigilancia médica específica.
El secretario general de Progresa, Chema Sánchez, asegura que la situación persiste: "Los opacímetros ya se han vuelto a utilizar y no se ha solucionado nada. No tenemos equipos de protección ni una prevención real."





