La misión Artemis 2 ha reavivado el interés por la cara oculta de la Luna, fuente inagotable de creaciones artísticas que fusionan ciencia y ficción. Desde la obra de Johannes Kepler en 1608, el hemisferio invisible de nuestro satélite natural ha capturado la imaginación de artistas y científicos.

El nacimiento de la ciencia ficción

En 1608, Johannes Kepler inventó sin saberlo el género de la ciencia ficción con su novela Somnium, un viaje a la Luna adelantado a su tiempo. La realidad tiene dos caras, según Kepler, quien denominó Subvolva a la parte visible y Privolva al lado oculto. La imaginación nos permite explorar este último.

La Luna en la literatura

Todas las artes han sucumbido al hechizo de lo que la Luna esconde. Los griegos la convirtieron en diosa, mientras que Ludovico Ariosto la presentó como depósito de lo que la humanidad desecha. Cyrano de Bergerac y Julio Verne también exploraron su misterio. En Los primeros hombres en la Luna, H. G. Wells critica la sociedad alienante y el imperialismo.

La Luna en la música

La Luna ha inspirado a compositores como Haydn, Beethoven y Schoenberg. En Il mondo della luna, Haydn utilizó la tonalidad de mi bemol mayor para escudriñar los cráteres y mares lunares. Schoenberg convierte la oscuridad del astro en potencia irracional en Pierrot lunaire.

La Luna en el cine

La razón por la que la Luna no apareció en el archivo fílmico de los Lumière es que las emulsiones de la época no captaban la luz nocturna. Méliès y Fritz Lang conquistaron su reverso en La mujer en la Luna. El cine independiente de Duncan Jones y la saga Transformers de Michael Bay también exploran la temática.