La construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México ha provocado la destrucción de una zona arqueológica milenaria en el cerro Cuchumá, en Baja California. La obra, realizada por personal estadounidense, ha dañado un monolito de 35 metros de altura considerado sagrado por pueblos indígenas de la región.
Impacto en la comunidad indígena
La zona arqueológica es un centro religioso con un alto valor sagrado para el pueblo kumiai, que se extiende a ambos lados de la frontera. El doctor en Etnología, Miguel Olmos Aguilera, explica que el cerro es un sitio ceremonial yumano de gran importancia. La comunidad kumiai ha expresado su preocupación por la destrucción de su sitio ceremonial y el impedimento para acceder a él.
Detalles de la destrucción
Las detonaciones en el cerro Cuchumá se registraron este fin de semana como parte de las obras para la construcción del muro fronterizo. El monolito dañado es un elemento significativo de la cultura kumiai. Aunque no se sabe a qué grado ha sido el daño, la comunidad está muy molesta con la situación.
Contexto histórico y cultural
El cerro Cuchumá es una zona arqueológica y sitio ceremonial yumano que se eleva hasta la cima a unos 3.500 metros sobre el nivel del mar. La montaña fue reconocida oficialmente como Sitio histórico y sagrado en el Registro Nacional de Sitios Históricos de Estados Unidos en 1992. En México, el sitio es considerado Patrimonio Cultural Inmaterial.





