Científicos del MIT han propuesto un aerobot que utiliza la atmósfera de Venus para obtener energía y mejorar su flotabilidad, lo que permitiría observaciones durante años. El concepto de misión utiliza tecnologías de utilización de recursos in situ para convertir el dióxido de carbono atmosférico en productos de gas flotantes y una fuente de energía.
La exploración de Venus: un desafío
La exploración de Venus es un desafío debido a sus condiciones extremas, con temperaturas de hasta 464 °C y presiones aplastantes en la superficie. Sin embargo, en la franja media de la atmósfera, entre 47 y 70 kilómetros de altitud, las condiciones son más benignas. Un aerobot podría aprovechar esta oportunidad para estudiar el planeta de manera prolongada.
Un diseño innovador
El aerobot HAVOC, diseñado por la NASA, ha sido tomado como referencia para este nuevo concepto de misión. El equipo del MIT propone un aerobot de superpresión con un globo de 12,5 metros de diámetro, una carga científica de 20 kilogramos y una potencia continua de 10 vatios. Esto permitiría una vida útil de 10 años, en comparación con los cuatro meses de un diseño convencional.
La clave: la electrólisis de dióxido de carbono
La clave del éxito de este aerobot es la electrólisis de dióxido de carbono con óxido sólido. Este proceso separaría el CO₂ de la atmósfera venusina en monóxido de carbono y oxígeno, productos que luego podrían servir como gas de sustentación y, en parte, recombinarse para generar energía. De esta manera, el aerobot podría mantener su flotabilidad y producir energía de manera autónoma.





