Un misil balístico iraní impactó directamente en un área residencial de Haifa, matando a cuatro miembros de una misma familia, en el segundo ataque más letal de Irán en suelo israelí en más de cinco semanas de guerra. El proyectil, disparado desde unos 2.000 kilómetros de distancia, destruyó un apartamento del piso bajo mientras la familia cenaba al atardecer del domingo.

Vulnerabilidad de Israel pese a su sistema defensivo

La fatalidad ha arruinado el pequeño paraíso residencial entre el cielo y el mar donde una pareja de jubilados se había retirado. El impacto del misil balístico iraní muestra la vulnerabilidad de Israel, a pesar de sus punteros sistemas defensivos. Los equipos de rescate aún se afanaban este lunes para atender a los atribulados vecinos tras haber recuperado los cuatro cuerpos.

El coronel Dovev Viess, del denominado Frente Interno, informó que las víctimas eran dos personas mayores, uno de sus hijos y su nuera. Solo un hombre de unos 80 años ha sido ingresado en estado crítico en el hospital Ranban de Haifa, mientras que otra decena de residentes sufrieron heridas leves. El oficial explicó que solo esa familia se había visto golpeada por el misil, que pudo haber causado una matanza de haber explotado.

Identidad de las víctimas y reacciones

La prensa local identificó a las víctimas como Vladímir Gershovich, de 73 años, y su esposa, Lena Ostrovsky, de 68; el hijo de ambos, Dima Gershovich, de 42 años, y su mujer, Lucille Jean, de 25 y nacida en Filipinas. Los tres primeros habían emigrado de la extinta Unión Soviética hace más de tres décadas. Lena Ostrovsky fue profesora de dicción en la escuela teatral Nissan Nativ de Jerusalén.