El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha sido incapaz de adoptar una resolución crucial para garantizar la seguridad del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, gracias al veto ejercido por Rusia y China. La resolución, presentada por Baréin junto a otros países del Consejo del Golfo, obtuvo 11 votos a favor y dos abstenciones, pero no logró superar el obstáculo de los dos votos en contra de los miembros permanentes del Consejo.
El veto ruso-chino frustra la resolución
La resolución tenía como objetivo principal asegurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio internacional, especialmente para el transporte de crudo y gas natural. El texto instaba a los estados interesados a coordinar esfuerzos defensivos para proteger la navegación y disuadir intentos de cierre o interferencia en la navegación internacional.
Detalles de la resolución fallida
El tercer párrafo operativo de la resolución fallida representaba un enfoque más suave en comparación con versiones anteriores. En lugar de autorizar a los países miembros a usar "todos los medios necesarios" para asegurar el pasaje, se limitaba a instar a los estados a coordinar esfuerzos defensivos. Esta variación significativa se produjo tras intensas negociaciones y múltiples borradores.
La relevancia del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz es crucial para la economía global, ya que por él pasa cerca del 38% del comercio mundial de crudo, 19% del gas natural licuado y 20% de productos refinados de petróleo. El ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, expresó su decepción con el resultado de la votación, subrayando que Irán no tiene derecho a cerrar el estrecho.





