En febrero, un innovador carguero eléctrico surcó el río Min en la provincia china de Fujian, marcando un hito en la transición energética del país. Con una autonomía de 200 kilómetros por carga, este buque silencioso transportó productos industriales entre dos puertos fluviales locales, demostrando el potencial de la tecnología eléctrica en el transporte marítimo.
El objetivo de China: liderazgo en transporte marítimo sostenible
China busca extender su liderazgo en la industria del coche eléctrico al transporte marítimo, con el objetivo de revolucionar la forma en que se desplazan los bienes y pasajeros por sus ríos, canales y costas. El país asiático pretende que su flota fluvial, actualmente compuesta por cerca de 500 buques propulsados por electricidad, sea un ejemplo para el resto del mundo.
La mayoría de estos buques son embarcaciones de pasajeros, pero los expertos prevén un salto hacia la carga pesada en un futuro próximo. Algunos gobiernos locales y empresas estatales ya están trabajando en proyectos para desarrollar buques de mercancías eléctricos, como el carguero que navegó por el río Min.
Avances tecnológicos y compromisos climáticos
El pasado octubre, se botó el primer buque portacontenedores totalmente eléctrico del mundo, con una capacidad de carga de más de 10.000 toneladas, cerca de la presa de las Tres Gargantas. Este buque, construido por la empresa Gezhouba Group Machinery Ship, cuenta con 12 grupos electrógenos de baterías de litio de tipo caja, lo que le otorga una autonomía de 500 kilómetros.





