En medio de la escalada de tensiones con Israel y Estados Unidos, Irán ha ejecutado a cinco presos políticos en solo tres días, según informes de organizaciones de derechos humanos. Las autoridades iraníes han acusado a estos individuos de 'actividades terroristas' y 'poner en peligro la seguridad nacional'.

Aumento de las ejecuciones en Irán

El jefe del Poder Judicial iraní, Gholamhossein Mohseni Eje'i, ha insistido en la difusión pública de confesiones de manifestantes acusados de graves crímenes que podrían llevarlos a la horca. Medios estatales como IRNA, Fars y Tasnim han difundido imágenes de detenidos confesando ante las cámaras.

Organizaciones de derechos humanos han criticado estas prácticas, definiéndolas como 'confesiones forzadas', a menudo extraídas con torturas. Advierten que suelen derivar en condenas severas, incluidas penas de muerte.

Riesgo de ejecución inminente para otros presos

El traslado de otros condenados a celdas de aislamiento ha incrementado la preocupación ante posibles ejecuciones inminentes. Al menos 14 presos con cargos políticos o de seguridad han sido ejecutados desde el inicio de la guerra, según fuentes de derechos humanos.

Sin embargo, debido al corte de internet y a la falta de acceso a información independiente, no es posible conocer con exactitud el número total de penas capitales ya aplicadas. Organizaciones de derechos humanos creen que la cifra real podría ser mayor.