La testigo que se enchufó a sí misma

Claudia Montes compareció ayer en el Tribunal Supremo como testigo en el juicio del caso mascarillas contra José Luis Ábalos y dejó clara una cosa: fue colocada en Logirail, filial de Renfe, sin que mediara proceso de selección alguno. Ella misma lo reconoció. Lo que comenzó como una amistad en un mitin del PSOE en Gijón terminó en un trabajo que le permitía cobrar sin trabajar.

Cómo funcionó el enchufismo

Montes conoció a Ábalos en 2019 durante un acto político. Cuando pidió ayuda para encontrar empleo, el exministro no le envió enlaces de Infojobs como ella declaró inicialmente. Koldo García, el hombre fuerte de Ábalos, se puso en contacto directo con ella para pedirle el currículum. El fiscal Alejandro Luzón exhibió un mensaje de la testiga agradeciendo: "No os voy a defraudar".

En diciembre de 2019 comenzó a trabajar en la empresa pública. Lo relevante: Claudia Montes admitió que leía libros de trenes mientras cobraba. No había tareas asignadas. Solo un sueldo.

La defensa ataca sin pruebas