Investigadores del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) han publicado que la Corriente Atlántica (AMOC) se está frenando y que, con concentraciones atmosféricas de CO₂ iguales o superiores a 350 ppm, el sistema podría colapsar de forma permanente, convirtiendo al océano en un importante emisor de carbono.

Frenazo de la Corriente Atlántica y riesgo de emisión de CO₂

La desaceleración se produce cuando el aporte de agua dulce, procedente del deshielo polar, reduce la densidad del agua superficial del Atlántico. En esas condiciones, los modelos indican que la AMOC no se recupera y que el océano libera 0,2 °C adicionales de calentamiento al atmosférico. «Una vez apagada, la circulación no vuelve a su estado previo», afirma Da Nian, autor principal del estudio.

Vista satelital del Atlántico mostrando la corriente oceánica
Vista satelital del Atlántico mostrando la corriente oceánica

Cómo la desaceleración de la AMOC libera carbono y eleva la temperatura