Miguel Ángel Silvestre se instala en una casa minimalista en el bosque de Castellón

Miguel Ángel Silvestre ha comprado una finca en medio del bosque de Castellón de la Plana. La propiedad está alejada del bullicio urbano y se ha convertido en su residencia permanente. Allí, el actor lleva una vida reducida a lo esencial.

Cómo y por qué el "Duque" eligió este refugio natural

La decisión surge tras la muerte de su padre, un fisioterapeuta que falleció en diciembre de 2018. "Quería ocupar el espacio que él ocupaba", confesó Silvestre en una entrevista. La pérdida lo llevó a buscar un entorno que le permitiera reconectar con sus raíces.

La vivienda es de diseño contemporáneo‑minimalista. Cada habitación tiene muebles de segunda mano, una chimenea de leña y acabados en blanco y madera. El salón, con sofás tapizados y una estantería vintage, funciona como eje central del hogar.

En la cocina predomina la funcionalidad: superficies limpias, pocos electrodomésticos y una mesa de madera que sirve para comer y trabajar. Los dormitorios siguen la misma línea sobria, con luz natural y decoración escasa.

Silvestre ha instalado sistemas de autosuministro de agua y energía. Cultiva parte de su alimentación en huertos pequeños y recoge leña para la chimenea. "Vivo en armonía con los animalitos del bosque" dice el actor.