Robert Macfarlane publica '¿Están vivos los ríos?' y plantea derechos para los ríos
El 12 de abril de 2026 el autor británico Robert Macfarlane publicó «¿Están vivos los ríos?», un ensayo‑crónica editado por Random House. El libro llega después de varios años de viajes que lo llevaron desde el bosque nuboso de Los Cedros, en Ecuador, hasta el río Magpie, en Canadá. En su presentación, Macfarlane afirmó que la obra busca que el lector reconozca a los ríos como entidades con vida, conciencia y derechos, una postura que vuelve a poner en la agenda pública la relación entre la naturaleza y la legislación.
Argumentos centrales: ríos como seres vivos con derechos
Macfarlane parte de la premisa de que los ríos no son meros recursos, sino organismos que nacen, crecen y mueren. En sus recorridos, el autor documentó comunidades que dependen del agua y que, al mismo tiempo, la defienden frente a proyectos mineros o hidroeléctricos. «¿Ha muerto el agua?» es la pregunta que surgió cuando su hijo encontró un manantial seco; esa inquietud se transformó en la columna vertebral del libro.
El texto combina descripción de paisajes, testimonios de pueblos indígenas y reflexión filosófica. Desde el bosque de Los Cedros, donde la niebla alimenta ríos que sostienen la biodiversidad, hasta el gélido Magpie, donde la corriente sigue viva a pesar de la escasez, Macfarlane muestra cómo los cauces responden a la presión humana. Propone que, al reconocer legalmente a los ríos como sujetos de derecho, se podría pasar de un modelo de "quien contamina paga" a uno preventivo que proteja la integridad del ecosistema.





