1. Índice de actualización de alquileres sube al 2,47 % – la mayor cifra registrada

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó este viernes que el índice de referencia para la actualización anual de los alquileres en marzo se situó en 2,47 %, el valor más elevado desde que el indicador se empezó a publicar en noviembre de 2022. La cifra se aplica a los contratos firmados después del 25‑05‑2023, fecha en que entró en vigor la nueva Ley de Vivienda.

Con esta subida el índice supera los incrementos de los meses anteriores (2,16 % en febrero) y mantiene la tendencia alcista iniciada en noviembre de 2022, cuando se registró un 2,2 %. El índice encadena dos meses consecutivos de incrementos y se sitúa por debajo del IPC de marzo del 3,4 %, aunque sigue por encima del techo del 2 % que vigía hasta 2024.

2. Cómo funciona el nuevo índice y por qué ha aumentado

El índice de referencia se calcula a partir de la evolución media de los precios de los alquileres de vivienda habitual, ponderada por comunidad autónoma y tipo de contrato, y se publica mensualmente. Su objetivo es evitar que las revisiones de renta sigan directamente la inflación, que en 2022 superó el 8 %.

La Ley de Vivienda estableció inicialmente un límite del 2 % para 2022 y un techo del 3 % para 2024. Con la entrada en vigor de 2025 esos topes desaparecieron, permitiendo que el INE publique el índice sin restricción. La subida a 2,47 % responde, según el propio INE, a la combinación de un repunte de los precios de la energía y a la escasez de oferta de alquileres, factores que han impulsado la presión sobre los arrendadores.

3. Perspectivas para arrendadores e inquilinos

Los propietarios que revisen la renta en marzo podrán aplicar como máximo el 2,47 %. Aquellos que deseen evitar nuevas subidas pueden prorrogar el contrato cinco años si son particulares, o hasta siete años si el arrendador es una gran empresa inmobiliaria. La prórroga implica que la actualización anual seguirá usando el mismo índice, pero sin posibilidad de renegociar la base del alquiler.

Para los inquilinos, la cifra supone una subida moderada frente al IPC, pero implica un mayor coste de vida en un mercado ya tensionado. Algunos agentes del sector advierten que la ausencia de techo podría desincentivar la puesta en alquiler de nuevas viviendas, reduciendo la oferta y presionando al alza los precios.

En el contexto de una inflación que sigue por encima del 3 % (inflación marzo 2024 sube a 3,4 % impulsada por gasolina, gasóleo y electricidad), la subida del índice de alquileres se percibe como una medida de equilibrio entre la protección del inquilino y la rentabilidad del arrendador. Sin embargo, la reciente reforma de la LAU que prohíbe la rescisión antes de cinco años salvo por uso personal (LAU: prohibida la rescisión de alquiler antes de cinco años, salvo uso personal) añade otra capa de estabilidad contractual.

Conclusión: la publicación del índice al 2,47 % marca la mayor revisión de alquileres desde su creación y plantea un nuevo escenario para propietarios e inquilinos. La evolución futura dependerá de la dinámica de la oferta de viviendas y de la evolución de la inflación, factores que seguirán influyendo en la capacidad de negociación de ambas partes.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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