Oferta de Veolia para el contrato de agua de Barcelona
Veolia ha presentado su propuesta para adjudicarse el contrato de gestión del agua del área metropolitana de Barcelona, una de las licitaciones más importantes del sector hídrico español. La oferta se entregó este martes en Londres, donde la compañía también presentó su estrategia global para centros de datos.
Estelle Brachlianoff hablando en Londres durante la presentación de la oferta de Veolia.
"Nuestra oferta para el contrato del agua del área metropolitana es excelente y me siento muy orgullosa", declaró Estelle Brachlianoff, consejera delegada de Veolia, durante la presentación. La ejecutiva subrayó que la propuesta combina sostenibilidad, eficiencia y capacidad de respuesta a la escasez hídrica.
Veolia anunció una inversión prevista de 1.000 millones de euros hasta 2030 en la construcción y operación de centros de datos y fábricas de microelectrónica. El proyecto contempla la puesta en marcha de los primeros centros de datos a partir de 2028 y posiciona a España como uno de los principales destinos europeos.
La oferta incluye la reutilización de agua tratada para procesos industriales, la reducción de fugas mediante sistemas de inteligencia artificial y el aprovechamiento del calor residual de los servidores para alimentar redes de calefacción urbana. Los sensores conectados a la plataforma de IA analizan en tiempo real la presión y el flujo, detectando anomalías en menos de un minuto. Según la empresa, estas medidas pueden recortar el consumo hídrico en un 30 % y reutilizar hasta 95 % del agua empleada.
Veolia reconoce que la escasez de agua podría limitar la expansión de centros de datos en zonas vulnerables. Sin embargo, asegura que dispone de tecnologías de regeneración y de microfiltración capaces de producir agua ultrapura a partir de fuentes no convencionales. La compañía ya ha puesto en marcha proyectos piloto de reciclado de agua en varias regiones de España.
Detalles de la oferta y retos de agua para centros de datos
Los centros de datos son consumidores intensivos de agua, pues utilizan sistemas de refrigeración por circuito cerrado. Veolia estima que cada instalación de 10 MW necesita alrededor de 150 000 litros de agua ultrapura al día. El sistema de refrigeración por evaporación que propone Veolia reduce la necesidad de equipos de compresión, disminuyendo el consumo energético.
En la industria de la microelectrónica, la fabricación de chips requiere decenas de litros de agua ultrapura por cada unidad. Veolia señala que su tecnología de regeneración puede reducir ese consumo en un 40 %, lo que se traduce en ahorros significativos para los fabricantes españoles y en una menor carga ambiental.
La compañía también destaca el acceso a energía renovable a precios competitivos en España, factor que reduce el coste total del proyecto. Al combinar energía solar y eólica con el calor residual de los servidores, Veolia pretende alcanzar un balance energético cercano al cero neto para sus instalaciones. Según la empresa, el coste operativo anual se reduciría en un 20 % frente a soluciones tradicionales.
Brachlianoff advirtió que en Estados Unidos varios proyectos de centros de datos se han detenido por restricciones de uso de agua en municipios pequeños. Ese mismo riesgo existe en Cataluña, donde la presión sobre cuencas ha aumentado en los últimos años. Veolia afirma que sus soluciones técnicas pueden mitigar esos riesgos, pero dependerá de la voluntad de las autoridades locales.
Implicaciones y próximos pasos en la licitación
El proceso de licitación incluye a Suez, Acciona y otras grandes compañías del sector. La adjudicación está prevista para finales de 2026, aunque el plazo podría adelantarse si la administración central acelera la revisión de los criterios de sostenibilidad. Se abrirá un periodo de consultas públicas para recoger opiniones de los vecinos y organizaciones medioambientales.
Una adjudicación a favor de Veolia implicaría la puesta en marcha de una red de reutilización de agua que beneficiaría tanto al suministro doméstico como a la industria. Además, la inversión de 1.000 millones de euros generaría empleo directo en ingeniería, construcción y operación, y reforzaría la posición de Cataluña como hub tecnológico europeo.
En los próximos meses la empresa espera la respuesta oficial y, de ser positiva, iniciará la fase de diseño y los estudios medioambientales. Para los ciudadanos de Barcelona, la propuesta promete un abastecimiento de agua más resiliente y la creación de infraestructura digital que podría traducirse en mejores servicios públicos y nuevas oportunidades laborales.