Inflación en marzo

El Índice de Precios al Consumo (IPC) de España cerró marzo en 3,4 %, según el INE publicado el 14 de abril, un salto de 1,1 puntos respecto a febrero, y se sitúa como el nivel más alto del año.

Este dato afecta directamente al poder adquisitivo y a la planificación financiera de pensionistas y familias.

Causas del repunte inflacionario

El principal motor son los carburantes. El precio del petróleo ha subido tras la escalada del conflicto en Oriente Medio, lo que ha elevado la gasolina y el gasóleo en torno al 15 %, con incrementos de cerca de 0,18 €/L para el combustible de motor.

La electricidad ha amortiguado el shock energético; el mix renovable español, que supera el 40 % de la generación, mantiene la factura eléctrica dentro del rango de 120‑130 €/MWh, lejos de los picos observados en otros países.

En contraste, la inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas se moderó a 2,7 %, cinco décimas menos que en febrero, alcanzando su nivel más bajo del último semestre, gracias al menor coste de frutas frescas y huevos.

La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, quedó en 2,9 %, dos décimas por encima de febrero, y sigue siendo el referente para la política monetaria.

Pronósticos y posibles evoluciones

La fundación Funcas prevé que la inflación general podría superar el 4 % antes de iniciar una desescalada en junio, para terminar el año alrededor del 3,4 %. Funcas señala que la presión se concentrará en los sectores de transporte y energía, mientras el resto de la economía mostrará tendencia estabilizadora.

En su modelo, un precio del crudo de 102 $ por barril mantendría la tasa anual entre 3,2 % y 4,5 %, mientras que un escenario de 73 $ limitaría la inflación a 3,2 %. En el peor caso, la inflación general rondaría el 4,5 % y la subyacente el 2,7 %, obligando al Banco Central a mantener tipos de interés elevados.

Funcas también estima que la inflación subyacente promediará 2,5 % en 2024 y podría caer por debajo del 2,5 % en la segunda mitad del año si el precio del crudo se mantiene bajo 80 $.

El Gobierno confía en las medidas adoptadas desde el 20 de marzo, como la suspensión temporal del IVA en carburantes y la puesta en marcha de un techo máximo para la factura eléctrica, acciones que el Ministerio espera que reduzcan la presión sobre los hogares.

La patronal CEOE advierte que, si el conflicto persiste, la inflación podría oscilar entre 3 % y 4 % en los próximos meses, superando la media prevista del 2,6 %. CEOE subraya que la incertidumbre geopolítica dificulta cualquier proyección fiable y que el diálogo social será clave para mitigar el impacto en los salarios.

Para los consumidores, el repunte de los carburantes implica un gasto adicional de entre 15 y 25 € al mes para quienes dependen del coche, mientras que los usuarios de transporte público sentirán una alza más contenida. Este efecto se refleja también en sectores como el turismo, que a pesar del conflicto muestra señales de recuperación según el reciente informe de turismo español verano 2026.

Se espera que la evolución del precio del petróleo siga dictando la trayectoria inflacionaria; un descenso del crudo podría devolver la inflación a niveles cercanos al objetivo del Banco Central y evitar que se convierta en un obstáculo para la recuperación económica, como indica el desempeño de compañías como Aena.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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