Acné en la adolescencia: causas y tratamientos recomendados
Montserrat Fernández-Guarino, dermatóloga del Hospital Ramón y Cajal, define el acné como un proceso inflamatorio que afecta al folículo pilosebáceo, no como un simple exceso de grasa. El aumento fisiológico de andrógenos durante la pubertad estimula las glándulas sebáceas, elevando la producción de sebo y predisponiendo la piel a la obstrucción e inflamación. La condición es una de las dermatosis más frecuentes en jóvenes y, según la dermatóloga, el factor hormonal es el detonante principal.
Los especialistas coinciden en que la falta de información no es el problema, sino la mala aplicación de los tratamientos. Manipular las lesiones, usar productos demasiado agresivos y cambiar de producto con frecuencia son errores que agravan la inflamación y aumentan el riesgo de cicatrices. La constancia es clave: la piel necesita entre cuatro y ocho semanas para mostrar mejoría tras iniciar una terapia adecuada.
Desde la farmacia, Teresa Bueno y Marta Masí observan que los adolescentes combinan varios activos sin control, sobreexfolian y alteran la barrera cutánea. Recomiendan una rutina básica: por la mañana, limpieza suave, tratamiento con niacinamida o ácido salicílico, hidratación y protección solar; por la noche, limpieza, tratamiento y nuevamente hidratación. La simplificación evita irritaciones y favorece la respuesta terapéutica.





