Escuelas del Camp de Tarragona no cumplen la recomendación de la OMS sobre calidad del aire

Un análisis conjunto de Stop Creuers Tarragona, la cooperativa l'Escamot y Al Camp Residu Zero ha medido el dióxido de nitrógeno (NO₂) en 26 centros escolares del Camp de Tarragona. Solo el CEIP Josep Veciana de Perafort quedó por debajo del límite de 10 µg/m³ recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los demás centros superaron esa referencia, algunos alcanzando valores cercanos al triple.

Niveles de NO₂ detectados y principales fuentes contaminantes

Los resultados varían entre 22 y 32,9 µg/m³. La escuela Saavedra (Tarragona) registró 32,9 µg/m³, la cifra más alta, seguida de Verge Maria del Lledó (Pobla de Mafumet) con 31,8 µg/m³. Otros cuatro centros, entre Tarragona y Reus, se situaron entre 22 y 24 µg/m³.

Los colectivos atribuyen la mayor parte de la contaminación al tráfico rodado, sobre todo en entornos urbanos como Tarragona y Reus, donde la densidad vehicular y la configuración de las vías favorecen la acumulación de NO₂. En municipios con menos tráfico, como la Pobla de Mafumet o el Morell, se sospecha la influencia de fuentes industriales, concretamente el complejo petroquímico del Tarragonès, aunque los datos actuales no permiten confirmar una relación causal directa.

Contexto normativo: límites de la OMS y la UE

La OMS establece 10 µg/m³ como referencia anual para el NO₂, un objetivo de salud pública que la mayoría de los centros analizados no alcanzan. La normativa europea vigente permite hasta 40 µg/m³, y la mayoría de los colegios se mantiene por debajo de ese umbral, aunque supera ampliamente la recomendación de la OMS.

Una nueva directiva europea de calidad del aire contempla reducir el límite permitido a 20 µg/m³ en los próximos años. Este valor ya es superado por varios centros del estudio, lo que anticipa la necesidad de medidas correctoras antes de que la normativa entre en vigor.

Posibles acciones y próximos pasos

Los colectivos demandan estudios más específicos que identifiquen con precisión las fuentes de emisión en cada municipio. Exigen a las autoridades locales la adopción de medidas de mitigación, como la restricción del tráfico en zonas escolares, la promoción de zonas de bajas emisiones y el control más estricto de las emisiones industriales.

"Necesitamos que el Ayuntamiento de Tarragona y los gobiernos municipales actúen con rapidez para proteger a nuestros niños", afirma un portavoz de Stop Creuers Tarragona. Mientras tanto, los colegios están llamados a informar a las familias sobre los niveles de NO₂ y a fomentar hábitos que reduzcan la exposición, como la ventilación adecuada de aulas y la promoción del transporte público o la bicicleta.

El estudio pone de relieve la brecha entre los estándares europeos y las recomendaciones de salud global, recordando que la calidad del aire en los entornos educativos es un factor determinante para el bienestar y el desarrollo de las nuevas generaciones.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad