Apertura de la investigación

La Santa Sede ha puesto en marcha una investigación oficial contra Pedro Aguado, obispo de la diócesis de Huesca y Jaca, por presunto encubrimiento de abusos sexuales perpetrados por el sacerdote José Miguel Flores en una parroquia mexicana hace unos veinte años. La investigación forma parte de los cauces ordinarios de la Iglesia para esclarecer hechos de gravedad y determinar posibles sanciones.

Denuncia y actuación de la Orden de los Escolapios

La víctima, identificada como Javier, denunció los hechos cuando tenía 25 años, recordando que el abuso ocurrió cuando tenía 11 años y era monaguillo. "Mi madre y yo buscamos al entonces jefe superior de los Escolapios, pero no recibimos respuesta", afirmó Javier en su declaración a los medios.

En aquel momento, Pedro Aguado ocupaba el cargo de Jefe Superior de la Orden de los Escolapios. Según la propia Orden, al recibir la denuncia se inició de inmediato una investigación preliminar y se adoptaron medidas cautelares bajo la autoridad de Aguado. La investigación concluyó con la expulsión definitiva del sacerdote en octubre de 2020, acompañada de un decreto de la Santa Sede que le impuso la dimisión del estado clerical. El sacerdote falleció en 2022.

La Orden de las Escuelas Pías ha comunicado que, tras la expulsión, siguió ofreciendo apoyo educativo, económico y pastoral a la víctima, aunque reconoce que su respuesta nunca será suficiente ante un delito de tal magnitud. Además, la Orden admitió que, tras la muerte de Flores, se supo que había celebrado actos sacerdotales sin autorización, una imprudencia que no fue comunicada a la Curia General.

Posibles consecuencias y próximos pasos

La investigación iniciada por la Santa Sede seguirá el procedimiento ordinario establecido por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Se revisarán los documentos presentados por la Orden, el informe de 2020 y cualquier testimonio adicional que la víctima o testigos puedan aportar. De confirmarse el encubrimiento, el obispo Aguado podría enfrentarse a sanciones que van desde la suspensión de sus funciones pastorales hasta la remoción del cargo episcopal.

Este caso se suma a otras polémicas que han sacudido a la Iglesia en los últimos años, como la querella por exilio forzado del franquismo, y muestra la creciente presión para que las autoridades eclesiásticas actúen con mayor transparencia.

Conclusión

La apertura de la investigación contra el obispo de Huesca y Jaca pone de relieve la necesidad de que la Iglesia responda de forma rápida y eficaz a las denuncias de abuso. El resultado del proceso determinará no solo el futuro de Pedro Aguado, sino también la confianza que la comunidad católica pueda depositar en sus dirigentes.


Este artículo se basa en la información oficial proporcionada por la Santa Sede y la Orden de los Escolapios.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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