Los datos publicados por el Banco de España revelan que la riqueza neta de los hogares creció un 3 % anual entre 2022 y 2024 y que la deuda familiar disminuyó un 4,8 % anual en el mismo periodo. La evolución se refleja en la última Encuesta Financiera de las Familias (EFF) y marca la primera recuperación patrimonial sostenida desde la crisis financiera.
Crecimiento del patrimonio neto de los hogares españoles (2022‑2024)
El incremento de la riqueza neta se traduce en un patrimonio medio que, aunque todavía bajo los niveles de 2004 (161 000‑240 000 €), muestra una tendencia al alza. La deuda mediana alcanzó 29 900 € en 2024, su nivel más bajo en años, y el porcentaje de hogares endeudados cayó al 54 %. Estos indicadores aparecen en la encuesta del Banco de España, que muestra una mejora generalizada salvo en el 10 % de los hogares más ricos, donde la riqueza neta retrocedió.
Factores detrás del aumento y la desigualdad patrimonial
El principal motor es el desapalancamiento: menos familias tienen deudas y el importe adeudado se redujo de forma significativa, sobre todo entre los hogares con menor riqueza. Paralelamente, los crecieron; el valor mediano de estos activos llegó a en 2024, impulsado por cuentas de ahorro y, en el segmento de alta renta, por inversiones en acciones no cotizadas. Los ingresos también mejoraron, con la renta mediana subiendo un entre 2021 y 2023, superando por primera vez el máximo histórico de 2001. Sin embargo, la subida de ingresos se concentró en la mitad inferior de la distribución y no se tradujo en un aumento proporcional del patrimonio, manteniendo la brecha entre ricos y pobres.





