Psoriasis vinculada a inflamación intestinal y permeabilidad aumentada
Investigadores de la Universidad de Uppsala han analizado el intestino delgado y grueso de 18 pacientes con psoriasis y 15 controles sanos. Encontraron inflamación invisible en el intestino delgado de los pacientes y una mayor incidencia de intestino permeable. La mitad de los pacientes mostraron una barrera intestinal alterada y reportaron síntomas gastrointestinales más intensos, como dolor y distensión abdominal.
Mecanismos inmunológicos que relacionan la microbiota con la psoriasis y otras enfermedades inflamatorias
El estudio reveló que las mismas células inmunes activas que aparecen en los brotes cutáneos se hallan en el intestino delgado de los pacientes. Estas células, de tipo T y macrófagos proinflamatorios, indican una interacción bidireccional entre la microbiota y la respuesta inflamatoria. "La coincidencia de estos linfocitos en piel y intestino sugiere que la inflamación no está aislada, sino que se propaga entre ambos órganos", explica el investigador principal del proyecto.
La microbiota, ese ecosistema de un kilo de bacterias que habita en nuestro tracto digestivo, parece desempeñar un papel activo en la patogenia de la psoriasis y de otras enfermedades inflamatorias como la enfermedad de Crohn. Estudios previos ya habían señalado una mayor prevalencia de problemas gastrointestinales en pacientes con psoriasis, pero este trabajo aclara el vínculo inmunológico subyacente.
Implicaciones para la prevención y el tratamiento
Los resultados refuerzan la hipótesis de que la baja biodiversidad de la microbiota, típica de dietas occidentales ricas en alimentos procesados, favorece la aparición de patologías inflamatorias. Restaurar la diversidad mediante una dieta rica en fibra, frutas, verduras y alimentos fermentados podría fortalecer la barrera intestinal y reducir la actividad inmunitaria. En este sentido, investigaciones como la del Café y microbioma ya muestran que una alimentación variada aumenta la diversidad bacteriana y mejora la salud metabólica.
Un ensayo clínico preliminar con un probiótico específico ha reportado mejoría de la psoriasis tras 12 semanas de tratamiento, lo que sugiere que la modulación de la microbiota puede convertirse en una estrategia terapéutica complementaria. Los especialistas advierten que, aunque los resultados son prometedores, se requieren más estudios para definir cepas y dosis óptimas.
¿Qué puede pasar a continuación? Los investigadores planean ampliar la cohorte y explorar intervenciones dietéticas y probióticas en ensayos controlados. Si se confirma que la restauración de la microbiota reduce la inflamación cutánea, los dermatólogos podrían incorporar recomendaciones nutricionales como parte rutinaria del manejo de la psoriasis, ofreciendo a los pacientes una herramienta adicional para controlar su enfermedad.
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Redactor científico
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