El estrecho de Ormuz quedó bloqueado a mediados de abril de 2026 tras una serie de ataques coordinados por Israel y Estados Unidos contra instalaciones iraníes. El cierre afecta directamente a la ruta por la que transitan una quinta parte del crudo y del gas mundial, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La medida ha generado los primeros indicios de escasez de combustible en Asia y amenaza con extenderse a Europa.
Escasez de combustible
El bloqueo impide el paso de buques cargados con aproximadamente 20 % del petróleo y gas global. Ya se observan retrasos en la entrega de fertilizantes y metales críticos, lo que eleva los precios de productos agrícolas y de la construcción. En varios puertos de Asia se reportan colas de barcos que esperan autorización para cruzar, mientras que en Europa los mayoristas advierten sobre posibles racionamientos de diésel y gasolina.
Impacto económico
Los precios del crudo superan los 100 USD por barril, nivel que, según el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, reduciría el crecimiento de la zona euro en 0,4 % y aumentaría la inflación en 1,5 %. La AIE advierte interrupciones significativas del suministro energético en los próximos meses. El Fondo Monetario Internacional proyecta caídas del PIB de hasta 9 % en Qatar, 7 % en Irak y . Estas contracciones se traducen en menor demanda de energía y presiones sobre los mercados de deuda y divisas de economías emergentes.





