Retirada de 120 lotes de fórmulas infantiles en República Checa por cereulida

La Autoridad Veterinaria Estatal (SVS) de la República Checa emitió el jueves una orden de retirada que afecta a 120 lotes de 44 productos lácteos para bebés procedentes de 12 fabricantes de la Unión Europea. Entre los responsables se encuentran Nestlé, Lactalis y Danone. La medida prohíbe la comercialización de dichos productos en todo el territorio checo a partir de hoy.

Los lotes provienen de plantas situadas en España (Sebares, Asturias), Francia, Alemania, Países Bajos, Suiza e Irlanda. La SVS exige a los distribuidores que eliminen los productos de forma segura o los devuelvan al fabricante. Además, insta a los consumidores que los hayan adquirido a no administrarlos a los bebés y a devolverlos al punto de venta.

Causas y medidas adoptadas por la SVS

La causa de la retirada es la detección de cereulida, una toxina producida por la bacteria *Bacillus cereus. La sustancia puede provocar náuseas, vómitos, dolor abdominal y deshidratación en lactantes, síntomas que pueden evolucionar rápidamente en niños menores de un año.

Ante el hallazgo, la SVS estableció una multa de hasta 80 000 € para cualquier operador que incumpla la orden de retirada. La autoridad también ha dispuesto la documentación del proceso de eliminación y la comunicación inmediata a los fabricantes para coordinar la devolución.

Esta no es la primera intervención contra la cereulida en Checoslovaquia. En ocasiones anteriores, la Autoridad Checa de Inspección Agrícola y Alimentaria (CAFIA) prohibió la comercialización de productos de Dana Europe y de Danone, lo que desencadenó protestas de asociaciones de consumidores. La presente medida se activó tras la difusión de la información a través del sistema de alerta rápida de la UE (RASFF), que permite el intercambio inmediato de datos sobre riesgos alimentarios entre los Estados miembros.

Implicaciones internacionales y próximos pasos

La Comisión Europea ha sido informada mediante el RASFF y está evaluando la necesidad de ampliar la alerta a otros países miembros. Algunos Estados ya están revisando sus propios inventarios de fórmulas infantiles para detectar posibles contaminaciones.

El retiro de los lotes podría generar una escasez temporal de ciertas marcas en el mercado checo, especialmente de productos de Nestlé fabricados en la planta de Sebares. Además, la medida refuerza la presión sobre los importadores para que adopten controles más rigurosos antes de la distribución.

Las autoridades checas han anunciado que mantendrán una vigilancia intensificada durante los próximos meses, con inspecciones aleatorias y pruebas de laboratorio más frecuentes. Los fabricantes, por su parte, deberán presentar planes de mejora de sus sistemas de control de calidad para evitar futuras incidencias.

Analistas del sector advierten que repetidas retiradas pueden erosionar la confianza de los padres en las fórmulas infantiles de origen europeo, lo que podría favorecer la entrada de productos de otras regiones con normas distintas. Sin embargo, la respuesta rápida de la SVS y la coordinación a nivel de la UE demuestran la capacidad del bloque para gestionar crisis alimentarias que involucren a los más vulnerables.

En los próximos días se espera la publicación de un informe detallado de la SVS sobre la extensión de la contaminación y las acciones correctivas adoptadas por los fabricantes. Mientras tanto, los consumidores deben seguir las indicaciones oficiales y abstenerse de utilizar cualquier producto de la lista prohibida.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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