La noticia

Según el Evangelio de Mateo, José y María abandonaron Judea con el recién nacido Jesús y se refugiaron en Egipto para salvarle la vida tras la orden de Herodes de matar a todos los niños menores de dos años. El episodio, conocido como la huida a Egipto, constituye, bajo la definición moderna, el primer desplazamiento forzado de la historia cristiana.

Detalles del éxodo a Egipto y su significado moral

El ángel que se apareció a José le indicó: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto y permanece allá hasta que yo te diga» (Mateo 2,13). La familia viajó con lo esencial, cruzó la frontera administrativa entre Judea y Egipto y permaneció allí hasta que la amenaza cesó, aproximadamente dos años después. Esta huida no se debió a motivos económicos, sino a la persecución política y la necesidad de protección, lo que la asemeja a los actuales solicitantes de asilo.

El relato se ha convertido en base para la enseñanza cristiana sobre la hospitalidad. En las Bienaventurías, Jesús declara: «Fui forastero y me recogisteis» (Mateo 25,35). La parábola del Buen Samaritano refuerza la obligación de ayudar al extranjero, independientemente de su origen. Estas ideas siguen resonando en el debate contemporáneo, como se refleja en la discusión sobre la en Manresa, donde se plantea la necesidad de proteger a quienes huyen de la violencia .