Un equipo de investigación de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) y la Universitat Pompeu Fabra (UPF) ha publicado un estudio que muestra cómo la creciente difusión de fármacos tipo GLP‑1, como Ozempic, refuerza los prejuicios contra el sobrepeso. El trabajo, liderado por las profesoras Lara Martín Vicario y Maria Castellví Lloveras, analizó 648 comentarios publicados en artículos de prensa española durante los últimos meses.
Ozempic
El análisis se centró en los debates que surgieron en torno a Ozempic, el medicamento más visible de la familia GLP‑1. Los autores clasificaron los comentarios en dos grupos: los que describen a los usuarios como "buenos" – pacientes con necesidad médica – y los que los tildan de "malos" – personas que buscan perder peso sin esfuerzo. Frases como "menos pastillas y más cintas de correr" o "menos comidas y más zapatillas" aparecen con frecuencia, evidenciando una visión que asocia el exceso de peso con falta de ética y responsabilidad personal.
estigma peso
Los resultados indican que los GLP‑1 se han convertido en "tecnologías morales" que la sociedad utiliza para juzgar la legitimidad del esfuerzo individual. Los comentaristas consideran que el uso de Ozempic y sus semejantes es una forma de "hacer trampa" y, por tanto, una amenaza para la equidad del sistema de salud. La investigación señala que esta percepción alimenta la idea de que la delgadez debe ser "merecida" mediante sacrificio, mientras que quien la consigue con ayuda farmacológica es visto como deshonesto.





