Robo del 'Tesoro de Villanueva': qué ocurrió
En noviembre pasado, la madrugada del sábado, el Museo Arqueológico de Badajoz sufrió un violento asalto. Los ladrones se llevaron 144 de las 149 monedas de oro que forman el llamado *Tesoro de Villanueva, hallado bajo el antiguo Cine Rialto en 1987. La exposición, inaugurada en diciembre y abierta al público hasta el viernes, quedó sin la mayor parte de su pieza central, provocando la clausura inmediata del salón.
Cómo se perpetró el asalto y por qué sigue sin resolverse
Los delincuentes entraron por una ventana trasera del edificio, forzaron la vitrina donde reposaban las piezas y se marcharon con el botín antes de que el único vigilante de la madrugada llegara a la zona. No se registraron imágenes del hecho y no hubo testigos que pudieran identificar a los autores. La Policía ha descartado un robo improvisado y baraja la hipótesis de un encargo, aunque hasta hoy no se conoce quién lo ordenó ni el paradero de las monedas. La ausencia de huellas forenses y la rapidez del golpe hacen que el caso siga sin resolverse.
Contexto histórico‑cultural del hallazgo
El conjunto, de casi 4 kilos de oro de 22 quilates, reúne 149 piezas acuñadas entre 1765 y 1822. La mayoría proviene de cecas americanas —Santiago de Chile, Potosí, México, Lima y Nueva Granada— y solo 18 fueron fabricadas en España (Madrid, Sevilla y Cádiz). Según el historiador Juan Ángel Ruiz Rodríguez, "no eran moneda de tránsito diario, sino de atesoramiento para grandes transacciones". Estas monedas demuestran que Villanueva de la Serena participó activamente en la economía global del Antiguo Régimen, impulsada por la lana, la Mesta y las rutas de trashumancia, desmintiendo la idea de una Extremadura aislada. El hallazgo se sitúa en la misma línea de descubrimientos que han puesto en valor el patrimonio rural, como el caso de Betanzos, la joya medieval ideal para recorrer a pie.
Qué puede suceder a continuación
La investigación policial continuará con el análisis de los sistemas de seguridad del museo y la revisión de posibles contactos en el mercado negro de antigüedades. Se espera la puesta en marcha de una operación de rastreo de oro que permita localizar al menos parte del botín. Mientras tanto, la exposición queda suspendida; el ayuntamiento evalúa la posibilidad de reinstaurarla con réplicas mientras se esclarece el caso. El robo no solo afecta al patrimonio material, sino también a la memoria colectiva de Villanueva, que había visto en el tesoro una oportunidad para reivindicar su papel en la historia económica española. La resolución del caso podría servir de precedente para la protección de otros hallazgos, tal como ha ocurrido recientemente con la recuperación del dormitorio real de Versalles, cuya exposición ha vuelto a abrirse al público Versalles recupera el dormitorio real de 1789 y lo abre al público.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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