Govern prorroga concesiones de bus interurbano para 2028: El Govern de Catalunya anunció que, mediante un decreto‑ley, extenderá parte de las concesiones históricas de autobuses interurbanos hasta 2028, descartando una nueva licitación.
El anuncio se realizó en la rueda de prensa del martes, donde el secretario de Movilidad, Manel Nadal, explicó que la medida responde al vencimiento de los contratos firmados en los años 50 y 60. La prórroga se aplicará a los servicios que cubren la mayor parte de la red interurbana, sin que se abra un proceso de licitación pública.
Por qué y cómo se impulsará la descarbonización: La medida responde a la entrada en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) el 1 enero 2028 y a la escasa flota de vehículos de bajas emisiones, que obliga a modernizar la red con autobuses eléctricos, híbridos o de bajas emisiones, cuyo coste supera los 300 000 € por unidad.
A partir del 1 enero de 2028, los vehículos con etiqueta B amarilla quedarán prohibidos en días laborables de 7 a 20 horas en las ZBE ya activas y en las que se crearán en municipios de más de 50.000 habitantes, afectando especialmente al Área Metropolitana de Barcelona (AMB). La restricción aumentará la demanda de transporte público limpio.
El secretario Nadal señaló que la flota actual de autobuses interurbanos de bajas emisiones es mínima y que "queda un trabajo extraordinario" para alcanzar los objetivos climáticos. Las empresas operadoras han presentado proyectos de adquisición de autobuses eléctricos y híbridos, con un precio medio superior a 300 000 € y un plazo de amortización solicitado de 8‑10 años.
Próximos pasos y posibles repercusiones: Se espera que el decreto‑ley detalle acuerdos con las operadoras para amortizar la nueva flota en 8‑10 años, sin superar una década de prórroga, y que, a partir de 2030, los autobuses que no cumplan con los estándares de emisiones no puedan circular por el Área Metropolitana de Barcelona.
El Govern negociará con las compañías un esquema de financiación que permita la compra de los vehículos y la adaptación de la infraestructura de recarga. La prórroga de la concesión no superará 10 años, y el proceso de fabricación y puesta en servicio de cada autobús oscilará entre uno y dos años.
El presidente de la Autoridad Catalana de la Competencia, Roger Loppacer, recordó que la normativa europea exige la apertura a concurso de las concesiones históricas, pero admitió que la descarbonización puede incorporarse como criterio obligatorio en futuros pliegos.
Las empresas de la patronal, representadas por José Maria Chavarria de la Fecav, han pedido que la transición sea inmediata, argumentando que "la emergencia climática es hoy". Nadal se mostró dispuesto a firmar acuerdos que aceleren la sustitución de los autobuses contaminantes.
En paralelo, la Generalitat está trabajando en el nuevo mapa del transporte público, que definirá los recorridos y frecuencias de los servicios interurbanos. La modernización de la flota y la ampliación de la red son prioridades para evitar la saturación de los autobuses actuales.
Con la prórroga, los usuarios podrán seguir accediendo a los servicios habituales mientras se renueva la flota. Sin embargo, la imposición de las ZBE y la prohibición de circulación en el AMB a partir de 2030 obligarán a los operadores a cumplir con los estándares de bajas emisiones o perderán el derecho a operar.
Esta decisión se produce en un contexto de presión creciente por parte de la ciudadanía y de organizaciones medioambientales, que exigen una movilidad más limpia y eficiente. La medida también se alinea con los planes de inversión en infraestructuras verdes anunciados por el Govern.
Para quienes dependen del coche particular, la restricción de la etiqueta B implicará buscar alternativas como el tren, el metro o los autobuses interurbanos renovados. La expectativa es que la nueva flota, más silenciosa y menos contaminante, mejore la calidad del aire y reduzca la congestión en las principales vías.
En los próximos meses, el Govern publicará los detalles del decreto‑ley y los acuerdos con cada operadora. Se prevé que la primera serie de autobuses eléctricos entre en circulación a finales de 2029, cumpliendo con los plazos de amortización acordados.
"Queremos resolver el problema de movilidad hoy, no en 2028 o 2030", afirmó Chavarria en el encuentro anual de la patronal. La presión para cumplir con los objetivos climáticos y de movilidad sostenible parece haber ganado la partida en la agenda política catalana.